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Archive for 14 febrero 2013


Canción del Día: Crazy

Menudo asunto este del amor, casi siempre clasificado de acuerdo a quien lo disfruta, lo sufre o ¿por qué no?, quien lo contempla. “Tormento de uno, la dicha de dos y el odio entre tres, eso es”, según sentencia el filosófico pájaro de Pedro Luis Ferrer en Diálogo con un Ave. Si en algo coinciden todas las definiciones del amor, es precisamente en el hecho de que no hay una forma única de percibirlo. 

Dicen (allá los que saben) que no tiene fronteras de tiempo, distancia, raza, sexo, opinión política o de cualquier otra índole. Algo así como los derechos humanos. ¿Será que el amor es otro derecho humano, artículo 31? Sea como sea, todo apunta a que encontrar una fórmula mágica o símbolo universal para este sentimiento resulta, simplemente, un ejercicio en la futilidad.

Así que obviamente no voy a caer en la trampa de las definiciones. La futilidad no es precisamente mi hobby y en un día como hoy, para tratar de ir al seguro, he escogido no sólo una canción del día, sino también un poema y una imagen, cada una con reflejos diferentes de lo que Freddy Mercury llamó “esa cosita loca que se llama amor”. Pero a la misma vez, todas estas expresiones apuntan a lo mismo, la condición natural de un sentimiento que, lamentablemente, ha sido distorsionado por tantas copas rotas, bodas negras e historias tremebundas sobre lo imposible.

No hay que complicarse tanto. El amor es bueno precisamente porque es siempre posible.

Canción

Un tema que carece totalmente de fronteras y ha demostrado, sin lugar a dudas, su vigencia contra viento, marea, boleros, rancheras, rock and roll, rap y hasta hip hop. Fue compuesto en 1961 por Willie Nelson, y quizás debido en parte a su naturaleza de mezcla de géneros, ha sido cantado por decenas de artistas de diferentes géneros a través de los años. 

Para mí es la canción de amor por antonomasia, breve, expresada en una melodía que discurre por sí misma, cantada de forma magistral por su intérprete, y dotada además de todos los elementos básicos de una historia de amor, sin rozar en lo más mínimo la cursilería. Aquí se encuentra locura, pasión, y a la misma vez, un desespero basado en la fiel conciencia de lo imposible. 

Crazy, siempre asociada con Patsy Cline, a pesar del sinúmero de luminarias que la han cantado. 

Un clásico de todos los tiempos popularizado mucho antes de mi tiempo, pero bien enraizado en el alma de todos.

http://www.youtube.com/watch?v=6QEDb3xzdec

Poema 

Obra de un maestro, Paul Eluard. Se explica por sí mismo. Nada tiene el amor de misterioso.

NOSOTROS DOS

Nosotros dos teniéndonos las manos
Y en cualquier lado nos creemos en nuestro hogar
Bajo el árbol tierno bajo el cielo negro
Bajo todos los techos cerca del fuego
En la calle vacía a pleno sol
En los vagos ojos de la multitud
Al lado de los cuerdos y de los locos
Mezclados con los niños y con los grandes
Nada tiene el amor de misterioso
Somos nosotros mismos la evidencia
Los que se aman se creen siempre en nuestro hogar.

Imagen 

Prefiero dejarla a vuestra interpretación. Confeccionada por mi hija Ana, a sus 7 años. Todo parece indicar que, tras un largo tiempo, al fin acabo de conseguir una novia con dinero. ¡Aleluya! Que viva el “amol”

Photo: Canción del Día: Crazy

Menudo asunto este del amor, casi siempre clasificado de acuerdo a quien lo disfruta, lo sufre o ¿por qué no?, quien lo contempla. “Tormento de uno, la dicha de dos y el odio entre tres, eso es”, según sentencia el filosófico pájaro de Pedro Luis Ferrer en Diálogo con un Ave. Si en algo coinciden todas las definiciones del amor, es precisamente en el hecho de que no hay una forma única de percibirlo. 

Dicen (allá los que saben) que no tiene fronteras de tiempo, distancia, raza, sexo, opinión política o de cualquier otra índole. Algo así como los derechos humanos. ¿Será que el amor es otro derecho humano, artículo 31? Sea como sea, todo apunta a que encontrar una fórmula mágica o símbolo universal para este sentimiento resulta, simplemente, un ejercicio en la futilidad.

Así que obviamente no voy a caer en la trampa de las definiciones. La futilidad no es precisamente mi hobby y en un día como hoy, para tratar de ir al seguro, he escogido no sólo una canción del día, sino también un poema y una imagen, cada una con reflejos diferentes de lo que Freddy Mercury llamó “esa cosita loca que se llama amor”. Pero  a la misma vez, todas estas expresiones apuntan a lo mismo, la condición natural de un sentimiento que, lamentablemente, ha sido distorsionado por tantas copas rotas, bodas negras e historias tremebundas sobre lo imposible.

No hay que complicarse tanto. El amor es bueno precisamente porque es siempre posible.

Canción

Un tema que carece totalmente de fronteras y ha demostrado, sin lugar a dudas, su vigencia contra viento, marea, boleros, rancheras, rock and roll, rap y hasta hip hop. Fue compuesto  en 1961 por Willie Nelson, y quizás debido en parte a su naturaleza de mezcla de géneros, ha sido cantado por decenas de artistas de diferentes géneros a través de los años. 

Para mí es la canción de amor por antonomasia, breve, expresada en una melodía que discurre por sí misma, cantada de forma magistral por su intérprete, y dotada además de todos los elementos básicos de una historia de amor, sin rozar en lo más mínimo la cursilería. Aquí se encuentra locura, pasión, y a la misma vez, un desespero basado en la fiel conciencia de lo imposible. 

Crazy, siempre asociada con Patsy Cline, a pesar del sinúmero de luminarias que la han cantado. 

Un clásico de todos los tiempos popularizado mucho antes de mi tiempo, pero bien enraizado en el alma de todos.

http://www.youtube.com/watch?v=6QEDb3xzdec


Poema 

Obra de un maestro, Paul Eluard. Se explica por sí mismo. Nada tiene el amor de misterioso.

NOSOTROS DOS

Nosotros dos teniéndonos las manos
Y en cualquier lado nos creemos en nuestro hogar
Bajo el árbol tierno bajo el cielo negro
Bajo todos los techos cerca del fuego
En la calle vacía a pleno sol
En los vagos ojos de la multitud
Al lado de los cuerdos y de los locos
Mezclados con los niños y con los grandes
Nada tiene el amor de misterioso
Somos nosotros mismos la evidencia
Los que se aman se creen siempre en nuestro hogar.

Imagen 

Prefiero dejarla a vuestra interpretación. Confeccionada por mi hija Ana, a sus 7 años. Todo parece indicar que, tras un  largo tiempo, al fin acabo de conseguir una novia con dinero. ¡Aleluya! Que viva el “amol”
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